El Nápoles se ha impuesto por 1-3 en el Gewiss Stadium frente a la Atalanta por la trigesimoprimera jornada de la Serie A. En un duelo muy intenso y disputado donde los partenopeos fueron sesudos y minuciosos, frente a una Atalanta que dominó y buscó el gol con mayor insistencia.

El Napoli supo calibrar cuándo debía de golpear

El partido empezó con un claro dominio por parte del conjunto bergamasco, quien desde el pitido inicial se apoderó del esférico y se instaló en la mitad de campo contraria con el propósito de aproximarse a la meta defendida por David Ospina, mediante una circulación de pelota dinámica -auspiciada por una movilidad permanente entrelíneas y por una marcada tendencia a abrir el juego hacia los costados donde Zappacosta ofrecía una interacción permanente y obligaba al contrario a bascular ofreciéndole una mayor libertad a Malinovskyi para recibir en las inmediaciones del área y probar la opción de disparo. Por su parte, los dirigidos por Spalletti optaron por un plan de juego reactivo, que se sustentó en el orden defensivo en campo propio con las líneas muy unidas, así como en la elaboración de las jugadas -tras una recuperación- con una elevada velocidad en el desplazamiento y un gran esmero en el juego por bandas para superar la presión de los locales.

Tras el primer cuarto de hora, los partenopeos conseguirían tomar la delantera en el electrónico, en una de sus primeras salidas cuando Lobotka habilitó al espacio a Mertens, para que el belga fuese derribado en el área por el arquero Musso. Insigne sería el encargado de ejecutar la pena máxima con firmeza y sin titubeos, adelantando a un Nápoles que se reafirmó en su plan de partido replegándose en campo propio, si bien aumentaron el seguimiento sobre la primera línea del rival con el objetivo de enmarañar su primer pase, con relativo éxito, pues la elaboración de los de Gasperini se vio menoscabada con el paso de los minutos, atravesando mayores dificultades para conectar con Malinovskyi. Como consecuencia del mayor rigor de los Azzurri en el marcaje, la circulación de los lombardos se tornó más previsible, aumentando el riesgo de perder el esférico. No obstante, la escuadra napolitana conseguiría ampliar su renta en el luminoso en una avezada jugada a balón parado en la que Insigne habilitó a Politano para que este batiese la meta de Musso libre de marca.

La Atalanta se vio sorprendida tras el 1-2

La segunda mitad se inició con un guión muy similar al que tuvieron los primeros 45 minutos con una Atalanta dominante que mantuvo el control de la pelota y atisbó el área de su adversario acumulando una gran cantidad de efectivos que le permitieron generar ventajas por el interior atacando en estático. Por su parte, la escuadra dirigida por Spalletti mantuvo la misma propuesta reactiva, aunque durante varios minutos se vería forzada por el contrario a salir jugando en largo, frente a la presión acuciante de los nerazzurri, que estaban amenazando el arco defendido por Ospina en cada recuperación. Fruto de la inercia de la Dea a inclinar toda la acción sobre la mitad de campo contraria, de Roon conseguiría recortar distancias al concretar, con un certero cabezazo, un centro medido de Miranchuk desde el costado derecho.

A tenor del 1-2 que recompensaba la obstinación de los de Gasperini, los visitantes darían un sorprendente paso hacia delante que les permitiría llevar la iniciativa durante varios minutos en los que se apoderaron de la posesión y acecharon el último cuarto de campo por las bandas, ante un rival desconcertado incapaz de coordinar una presión que incomodase la progresión liderada por un incombustible Elmas. Con la cercanía del final, los anfitriones recuperarían protagonismo, como resultado de la menor asunción de riesgos por parte de los Azzurri, pero apenas lograrían generar ninguna ocasión de peligro y terminarían siendo castigados en una brillante transición del Nápoles en la que Hirving Lozano asistiría a un revitalizante Elmas, para que el macedonio anotase el cuarto tanto de la tarde con una tranquilidad extrema. Tras el 1-3, el choque se rompió por completo y los dos equipos darían rienda suelta a su torrente ofensivo mientras el enfrentamiento agonizaba.

Ficha Técnica

-Atalanta: Musso – Scalvini, Palomino, Djimsiti – Hateboer, De Roon, Freuler, Zappacosta – Koopmeiners – Malinovskyi, Muriel.

-Napoli: Ospina – Zanoli, Jesus, Koulibaly, Rui – Anguissa, Lobotka, Zielinski – Politano, Mertens, Insigne.

-Goles: 0-1, min.14, Insigne. 0-2, min.37, Politano. 1-2, min.58, de Roon. 1-3, min.81, Elmas.

-Marco di Bello amonestó a Palomino (min.35), Juan Jesus (min.67), Ospina (min.76), Zambo Anguissa (min.84), de Roon (min.86)

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