El Burnley se ha impuesto por 0-3 en el Amex Stadium frente al Brighton, por la vigésima sexta jornada de la Premier League. En un partido donde los de Sean Dyche impusieron su estilo de juego mediante una mayor intensidad y se llevaron los tres puntos con total merecimiento.

Los de Graham Potter se vieron sorprendidos por la mayor agresividad de su rival

El encuentro comenzó con un guión de partido poco ortodoxo, con un Burnley sorprendentemente agresivo que a partir de un bloque medio, con las líneas muy juntas, supo coagular por completo la circulación de pelota de un Brighton desnortado que carecía de jugadores de banda que ofreciesen cobertura a la habitual incidencia ofensiva de los laterales, frente a las ayudas que sí se apreciaban en las filas visitantes con un incansable trabajo de Lennon y McNeil entorpeciendo la conexión entre los jugadores de banda y los interiores locales, lo cual opacó por completo el caudal ofensivo de los blanquiazules. Con el paso de los minutos, el conjunto de Sean Dyche afianzaría su dominio territorial, bajo unos porcentajes de posesión equilibrados, y comenzaría a profundizar por el costado diestro con un enérgico Lennon que abriría una puerta para traspasar la estructura defensiva de los de Graham Potter, la cual encontraría su mejor uso en una conducción del mismo extremo inglés por el perfil diestro para terminar encontrando a Weghorst en una posición propicia para el remate, que el neerlandés no desaprovechó batiendo a Robert Sánchez, con un sonoro derechazo.

A tenor del 0-1, los clarets experimentarían un palpable retroceso de sus líneas y cederían el control del esférico a un adversario, que pese a encontrarse en un escenario propicio para desarrollar su juego, se estaba viendo obstaculizado para originar situaciones de peligro por una banda izquierda escrupulosamente vigilada, donde ni la injerencia de jugadores como Lallana y Moder -desde segunda línea- pudieron facilitar la progresión de Cucurella con una mayor libertad, ante la extraordinaria agresividad del Burnley, la cual deja de ser novedosa tras varias jornadas ofreciendo un notable nivel colectivo. Sin embargo, los seagulls lograrían generar una mayor inquietud en la retaguardia de Lancashire fomentando la participación de Lamptey, quien por la derecha hallaría una menor oposición y conseguiría explotar la hipermovilidad de Lallana y McAllister, para alimentar alguna opción de remate. Aunque escasos minutos después, los locales volverían a ser víctimas del poderío visitante en el juego aéreo y volverían a ver perforada su portería, tras una pelota dividida en la que Weghorst se impondría sobre la zaga contraria para asistir a Brownhill, el cual resolvería sin dificultades con un remate rechazado de pierna izquierda que cruzó la línea de gol.

Los seagulls intentaron nadar contra corriente sin éxito

El segundo tiempo se inició con un dominio ortodoxo por parte del conjunto blanquiazul, por voluntad de los clarets -que depositarios de una renta nada desdeñable se reagruparon en campo propio y optarían por defender en bloque bajo-. Sin embargo, el protagonismo de los anfitriones en el juego se antojaría absolutamente superficial, a causa de que concentrarían la acción en la mitad de campo contraria con una circulación de balón lineal e irregular -en cuanto a tensión y potencia en la entrega se refiere- por lo que no conseguirían producir ninguna situación de remate profundizando por ninguno de las dos bandas. Del mismo modo, los dirigidos por Sean Dyche no renunciarían por completo a amenazar el área de su oponente mediante el juego en largo, donde un soberbio Weghorst seguía imponiéndose en las pugnas aéreas ofreciendo encomiable derroche físico, como transitando velozmente con un Aaron Lennon tremendamente participativo.

En los últimos veinte minutos de juego, una recuperación de Ben Mee en un saque de banda favorable al oponente serviría de acicate para que Weghorst se apoyase -de espaldas a portería- en Jay Rodríguez y que este le sirviese una opción de remate clara a Lennon, quien desde la frontal anotaría el tercer tanto de la tarde, con un poderoso lanzamiento de pierna derecha que entraría por la escuadra. A partir de entonces, las escasas opciones de puntuar que parecían tener los de Graham Potter se esfumarían por completo, pese a que seguirían insistiendo en buscar la portería contraria (de forma testimonial) frente a un Burnley implacable que incluso seguiría sondeando a sus extremos para que le buscasen las costuras a la zaga de los seagulls provocando faltas, que entrecortaron (aún más) un ritmo de juego ya de por sí descafeinado por el contexto del juego, ante un cada vez más desangelado Amex Stadium.

Ficha Técnica

-Brighton: Sánchez; Lamptey, Veltman, Duffy, Cucurella; Bissouma; Lallana, Mac Allister; Moder; Maupay, Welbeck.

-Burnley: Pope; Roberts, Collins, Mee, Pieters; Lennon, Brownhill, Cork, McNeil; Cornet, Weghorst.

-Goles: 0-1, min.21, Weghorst. 0-2, min.40, Josh Brownhill. 0-3, min.70, Aaron Lennon.

-Kevin Friend amonestó a Cork (min.25), Roberts (min.59), Lennon (min.61), Duffy (min.84), Brownhill (min.87).

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