La tarde del domingo nos dejaría uno de los partidos más atractivos de la trigésimo cuarta jornada de la Premier League, un derbi de Londres que enfrentaría a Chelsea y West Ham en Stamford Bridge.

Frente a frente dos grandes conjuntos que han ido de más a menos esta temporada. Los locales, que no atraviesan su mejor momento, vienen de una dura derrota en casa frente a uno de sus máximos rivales, el Arsenal, partido que sirve para definir en cierta forma la dinámica que atraviesan los ‘blues’, con buenas actuaciones en ataque, como la que nos dejó Werner, pero con fallos incomprensibles atrás, que le han costado más de un disgusto esta campaña. Por el otro lado, nos encontramos al West Ham, equipo que, pese a haber cuajado una primera parte de la temporada en la que logró colarse en puestos de Champions League, sus resultados han ido empeorando en la competición doméstica, aún así, los ‘hammers’ se encuentran más que vivos en la Europa League, en la que parecen haber volcado sus esfuerzos para lograr, por esta otra vía, alcanzar la Champions.

PRIMERA PARTE: Partido atascado en Londres.

EL partido comenzó con un Chelsea muy rápido en la circulación, encontrando la profundidad a través de los Marcos Alonso, que ejercía como carrilero por la izquierda, mientras que por la derecha, el principal argumento era la acumulación de talento, con nombres como Havertz, Mount o Loftus-Cheek. Fueron los de Tuchel los que gozaron de las mejores oportunidades en los primeros minutos, acumulando muchos jugadores en campo rival gracias a las recuperaciones rápidas del centro del campo local que lanzaba balones a la espalda de los centrales sin ningún éxito en el primer tramo de la primera mitad.

Pasados los primeros 15′ minutos, pudimos ver alguna inseguridad en salida de balón del Chelsea por parte de la defensa, perdiendo balones en zona peligrosa, pero corrigiendo rápidamente atrás, evitando males mayores. El West Ham, por su parte no terminaba de encontrarse en el partido, aunque su guion parecía claro, aprovechar los espacios generados por el profundo ataque rival y buscar las incorporaciones desde atrás, no conseguían tener tramos claros de posesión. Aún así, se vieron momentos en los que el equipo de Moyes creció, sacando rédito de sus recuperaciones y poniendo en algún aprieto a la defensa ‘blue’.

En el último tramo de la primera parte el partido pareció igualarse un poco más. Se intercalaban tramos de dominio en campo contrario del Chelsea con acciones de peligro del West Ham al contragolpe y a balón parado, pero ninguna de las acciones acabó en gol por el buen hacer de ambas zagas, sobre todo la visitante, que supo controlar muy bien los ataques exteriores. No habría más jugadas relevantes en ataque en la primera mitad, siguiendo el partido un guion parecido al presente durante todo el primer tramo.

SEGUNDA PARTE: Agónica resolución al final de partido.

Tras un inicio de segunda parte en la que apenas hubo acciones relevantes, el partido pareció desatascarse a base de ocasiones para el Chelsea, que probó por primera vez en el encuentro a Fabiański. Todo parecía indicar que esto daría alas a un Chelsea que estaba necesitado de fluidez en su circulación, encontrada en algunos momentos gracias a Mason Mount, protagonista en la mayoría de acciones que llevaban alfo de peligro para los de Tuchel. Con el paso de los minutos, el ritmo pareció decaer, dando paso a un nuevo tramo de igualdad en el partido.

Los cambios de ambos entrenadores parecían buscar desequilibrar el ritmo de encuentro, dando entrada Moyes a jugadores como Declan Rice o Bowen, mientras que por el lado del Chelsea, pese a no moverse el banquillo hasta más adelante, se produjo un nuevo brote de ocasiones como el que pudimos ver al inicio del segundo tiempo. Esta vez, la mayoría de estas fueron protagonizadas por Werner, pero el delantero alemán tampoco pudo romper la barrera ‘hammer’. Con igualdad en el marcador, parecía que todo se resolvería en los minutos finales.

El tramo final del partido fue frenético, las oportunidades no cesaron para el Chelsea, mientras que el West Ham buscó la suya a través del contragolpe, pero el hecho determinante llegó gracias a Lukaku. Un balón arriba prolongado por Thiago Silva dejaba a Lukaku solo contra el portero, pero Craig Dawson, que había sido hasta el momento probablemente el mejor jugador de su equipo, cortó la acción con un agarrón al delantero belga que fue cobrado como penalti, castigado además con la roja sobre el central tras haber sido revisado por el VAR. Todo parecía indicar que esa sería la más clara para el Chelsea, pero Fabiański detuvo el mal lanzamiento de Jorginho, privando a los ‘blues’ de adelantarse a pocos minutos de concluir el partido. A pesar de esto, la última no había llegado para los de Tuchel, viniendo esta de un gran centro por la banda izquierda de Marcos Alonso que fue rematado por Pulisic para poner un agónico 1-0 en el minuto 90′ con el que el Chelsea logró una sufridísima victoria que le da en bandeja prácticamente la clasificación a la Champions League de cara a la temporada que viene.

Chelsea FC: Mendy; Chalobah, Thiago Silva, Azpilicueta; Marcos Alonso, Jorginho, Kanté, Loftus-Cheek (Ziyech, 76′); Mount, Werner (Pulisic, 76′), Havertz (Lukaku, 76′).

West Ham United: Fabiański; Cresswell, Ben Johnson, Craig Dawson, Coufal; Noble (Rice, 62′), Souček; Masuaku, Fornals, Yarmolenko (Bowen, 72′); Benrahma (Lanzini, 78′).

GOLES:

Chelsea FC 1-0 West Ham United. Pulisic, 89′.

TARJETAS:

Amarillas: Marcos Alonso, 82′ (Chelsea FC)

Rojas: Craig Dawson, 86′ (West Ham United)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: