Portugal se ha impuesto por 2-0 frente a Macedonia del Norte, en el Estadio do Dragao, en la final de la repesca mundialista para la cita que tendrá lugar en Qatar a finales de 2022. En un choque donde los dirigidos por Fernando Santos supieron jugar con un gran oficio explotando sus virtudes y ocultando sus defectos, ante un contrincante que se vio sorprendido, tras la imagen ofrecida frente a Italia.

Los locales supieron tomarle la temperatura al partido

El encuentro se inició con una selección portuguesa que trató de dominar mediante un escrupuloso control del esférico, que le permitiese progresar del segundo al tercer tercio de campo con paciencia y prudencia, frente a un oponente, que enrocado en un bloque medio demostraba predisposición por aproximarse al área defendida por Diogo Costa con un juego de pases asociativo que le permitiese progresar como resultado de la movilidad entorno al poseedor, lo cual era propiciado por un líquido intercambio posicional. El nivel de intensidad estaba siendo elevado por parte de ambos conjuntos, aunque la pausa con la que las dos escuadras estaban desplazando la pelota provocaba que el choque se disputase a fuego lento con una tendencia in crescendo, marcada por la erosión que producía el posicionamiento de los portugueses en ataque, que estaba alimentando las escasas situaciones de peligro que se produjeron en los primeros instantes.

Tras la primera media hora de juego, los planes de juego de Portugal y Macedonia del Norte convergieron en un guión anodino y lineal, en el que los rojiverdes permanecían a la expectativa del error visitante en la salida, que ya había mostrado síntomas de duda. Precisamente por ese camino encontrarían el gol los locales, explotando un pase lateral letal de Ristovski para Musliu, que Bruno Fernandes interceptó, sin grandes esfuerzos en la presión, controlando el balón y permitiéndole que Cristiano Ronaldo le sirviese una meritoria asistencia para que el mediapunta del Manchester United acribillase al guardameta Dimitrievski desde el límite del área, con un derechazo a media altura. A raíz del tanto, que a juzgar por el curso de los acontecimientos en la semifinal de la repesca que enfrentaba a Italia con la selección rojigualda suponía uno de los mayores retos para los dirigidos por Fernando Santos, estos empezaron a disponer de la posesión como recurso defensivo contra un oponente que no se decidía a adelantar la altura de sus líneas y a ejercer un marcaje más riguroso sobre un oponente que encadenaba pases de seguridad en horizontal sin mayor propósito que aguardar a la llegada del descanso.

PORTO, PORTUGAL – MARCH 29: Bruno Fernandes of Portugal celebrates after scoring their team’s second goal during the 2022 FIFA World Cup Qualifier knockout round play-off match between Portugal and North Macedonia at Estadio do Dragao on March 29, 2022 in Porto, Porto. (Photo by Octavio Passos/Getty Images)

Los lusos salieron a defender su ventaja cediéndole la iniciativa al rival durante varios minutos

La segunda mitad comenzó con un combinado luso plenamente focalizado en controlar el encuentro en todas las fases de juego, alternando el repliegue intensivo -en bloque bajo- con unas secuencias de pases extremadamente calculadas que trataban de desarbolar la tibia presión de la selección comandada por Blagoja Milevski, la cual se veía maniatada en el ataque posicional por la escasa movilidad entrelíneas para ofrecer opciones de pase entorno a Bardhi, quien estaba comandando la fase ofensiva. De este modo, los anfitriones irían atisbando con el paso de los minutos la posibilidad de transitar tras una recuperación -ante la mayor altura de líneas de sus oponentes que se estaban exponiendo sin lograr comprometer a la estructura defensiva de los portugueses en fase ofensiva-. Fruto de ello, el conjunto ibérico lograría ampliar su renta en el electrónico en una magistral transición defensa-ataque iniciada en una recuperación de Pepe en campo propio, donde Jota le facilitaría una opción clara de remate a un Bruno Fernandes, con un magnífico centro desde la izquierda, que no fallaría en boca de gol.

Después del segundo tanto, el equipo dirigido por Fernando Santos se apoderaría por completo del control del juego, debido a que los visitantes bajarían los brazos, desistirían en la presión y dedicarían sus últimas posesiones a dejar que el reloj siguiese su curso. Finalmente, el final del choque se consumaría con varias oleadas de sustituciones por parte del cuadro rojiverde, el cual dio descanso a varios de sus jugadores clave como Bernardo Silva, Joao Moutinho y Diogo Jota, quienes en una actuación sin excesivo brillo colectivo fueron piezas clave en la ejecución del plan portugués sustentado en una tibia presión con pocos efectivos en busca del error del contrario en el primer cuarto de campo, que se culminó con unos últimos minutos festivos de pomposas secuencias de pases que terminaron de anestesiar a su oponente.

Ficha Técnica

-Portugal: Diogo Costa- Cancelo, Pepe, Danilo Pereira, Mendes- Bruno Fernandes, Moutinho, Bernardo Silva- Otávio, Jota, Cristiano Ronaldo.

-Macedonia del Norte: Dimitrievski- Ristovski, Velkowski, Musliu, Alioski- Bardhi, Ademi- Kostadinov, Elmas, Trajkowski- Ristovski.

-Goles: 1-0, min.32, Bruno Fernandes. 2-0, min.65, Bruno Fernandes.

-Anthony Taylor amonestó a Cancelo (min.68), Musliu (min.68) y Alioski (min.74).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: