Queens Park Rangers y Swansea han empatado a cero en Loftus Road, en un partido pospuesto de la vigesimotercera jornada de la Championship tremendamente disputado, pero poco brillante.

Dominio inicial de los Swans sin demasiada profundidad

El encuentro comenzó con el conjunto galés llevando la iniciativa en el juego intentando mantener la posesión del esférico, como medio para aproximarse a la meta defendida por David Marshall, mediante una elaboración pausada que superase la densa presión del conjunto londinense, quien optó por desplegar un plan de juego reactivo basado en un seguimiento regular sobre la salida de balón visitante, el cual permitiese atacar la portería contraria con mayor rapidez y diligencia trenzando transiciones. Aunque cuando el cuadro galés superaba los volúmenes de presión, este se veía obligado a replegarse entorno a su área para intentar cortar las líneas de pase. El nivel de intensidad estaba siendo elevado, pero la irregularidad en la circulación de balón y la gran cantidad de imprecisiones que ambos conjuntos estaban cometiendo en la entrega, como resultado de un importante rigor en el marcaje, provocaron que el duelo no alcanzase un ritmo mayor.

Tras la primera media hora de juego, en la que las ocasiones de peligro habían brillado por su ausencia reduciéndose todos los acercamientos a centros al área, oportunamente interceptados por las defensas, o a remates superficiales desde media distancia, el conjunto dirigido Mark Warburton se decidió a aumentar su marcaje sobre el poseedor restringiéndole las opciones de pase, así como en las recuperaciones, optaría por atacar en bloque insistiendo fervientemente en el juego por las bandas, donde el desequilibrio individual intentase propiciar que los rematadores encontrasen una posición ventajosa en el interior del área, frente a una zaga que se estaba viendo obligada a repeler cada aproximación sin poder medir el destino que alcanzaba la pelota. Una circunstancia que les permitía a los londinenses ganar muchos metros recuperando a gran altura e instaurar una fase de dominio durante varios minutos hasta el descanso, en la que amenazaría en varias ocasiones la meta de Hamer con remates que no conseguirían encontrar portería.

De la ruptura inicial a la conformidad del final

El segundo tiempo se iniciaría con un ritmo frenético de juego, donde la presión tas pérdida se vio rebajada, y ambos equipos darían rienda suelta a sus instintos ofensivos desplegándose masivamente en cada recuperación de pelota, para acompañar el viaje ofensivo, desordenándose, como consecuencia, el proceso de recuperación después de una imprecisión, que ante el caos y la acumulación de efectivos resultaban de lo más frecuentes, lo que, a su vez, rebajaba sustancialmente la generación de situaciones de peligro que se originaban ante la ausencia de elaboración. Con el paso de los minutos, este guión de partido se caricaturizaría ante la necesidad y el deseo de ambos contendientes por imponerse, en un choque trabado y más disputado que vistoso, con una cuantiosa cantidad de batallas por cada pelota, que acentuarían la intensidad, pero rebajarían el número de aproximaciones ante la mayor afluencia de envíos en largo en los que ambas defensas se estaban imponiendo con claridad, únicamente a través de la anticipación.

En el último cuarto de hora de juego, el juego siguió siendo trabado al virar el planteamiento de ambas escuadras hacia el corte de las líneas de pase y el mantenimiento de las líneas en pocos metros, que obstaculizasen la progresión ordenada y elaborada del oponente. Como consecuencia de ello, las únicas acciones de peligro elaboradas serían propiciadas por la iniciativa individual, la cual se germinaba en las bandas y que requería de un certero desmarque de apoyo, por parte del receptor, para poder tener continuidad en una conducción en la que apenas encontraba oposición hasta que pisaba el área contraria, lo que le concedía una ventaja significativa a la hora de tomar decisiones en los últimos metros, originándose de esta manera, algunas de las pocas ocasiones de peligro que se producirían en unos últimos minutos en los que Downes sería expulsado, en las filas de Russell Martin, por un forcejeo sin el esférico de por medio.

Ficha Técnica

-QPR: Marshall- Dickie, Dunne, Barbet- Odubajo, Field, Wallace- Austin, Amos, Johansen- Willock.

-Swansea: Hamer- Cabango, Naughton, Manning- Christie, Downes, Grimes, Latibeaudiere- Smith, Wolf- Piroe.

-Geoff Eltringham amonestó a Smith (min.29), Cabango (min.47), Odubajo (min.69), Downes (min.72) y (min.92), Johansen (min.76), Obafemi (min.95).

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